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El pasado sábado 9 de
febrero de 2008, Antonio Calero Rubio, Jefe de Bomberos de
Villarrobledo y por lo tanto, responsable de la zona de La Roda,
fallecía atrapado por su tractor cuando trabajaba en una tierra de
cultivo de su propiedad.
Desde esta
agrupación de voluntarios queremos expresar, en primer lugar,
nuestro más sincero pésame a su familia, amigos y a los compañeros
que lo apoyaron en su trabajo.
Antonio Calero trabajó
siempre por el bien de los ciudadanos que tenía la responsabilidad
de proteger en su zona asignada y por esto es por lo que, desde que
nosotros le conocimos en el año 1997, no cejó en su empeño de
luchar por un parque de bomberos en La Roda y hasta que llegara ese
momento, por tener una agrupación de voluntarios en La Roda lo
suficientemente equipada y preparada para atender la mayoría de los
siniestros que se presentaran.
Es por eso que Antonio fue uno de los impulsores de nuestra
Agrupación de Voluntarios y sin duda, nuestro principal aliado en
el SEPEI de la Diputación.
Sin Antonio La Roda, durante estos últimos once años, no habría
contado con el servicio de extinción de incendios y rescates que
nuestra agrupación viene prestando.
Antonio se encargó personalmente de nuestra formación,
desplazándose en innumerables ocasiones a La Roda, la mayoría de
las veces en su tiempo libre, con el único objetivo de que La Roda
tuviera un servicio de calidad hasta la llegada del parque de
Bomberos profesional.
Teniendo en cuenta que estaba considerado como uno de los mejores
profesionales de España en su trabajo, para nosotros, la labor de
Antonio ha sido IMPRESCINDIBLE para poder dar el servicio
que estamos prestando.
Antonio nos enseñó a intervenir en un siniestro con mercancías
peligrosas, cómo extinguir de una forma segura y rápida un incendio
dentro de una vivienda, cómo controlar lo antes posible un incendio
en una nave industrial, cómo rescatar a una persona atrapada en un
accidente de tráfico…Y todo esto siempre lo hizo ilusionado, como
si fuera la primera vez, tratándonos con el mismo respeto que a
cualquier bombero, sin mirar por encima del hombro, porque Antonio
Calero Rubio tenía la clase que les falta a algunos y la
profesionalidad que algunos otros creen tener.
Desde esta agrupación somos conscientes de que en muchas ocasiones los
esfuerzos que realizó para que nuestro servicio y el de otros
voluntarios funcionara, le costo más de un disgusto dentro de su
entorno laboral, haciéndole mas difícil las relaciones con algunos
de sus compañeros de trabajo .
Muchos hemos luchado por un parque de bomberos en La Roda y Antonio
Calero ha sido, sin duda, uno de los que más mérito tienen en la
consecución de tal objetivo. Es curioso cómo algunas personas del
ámbito de la política han pretendido, no hace más de un año,
atribuirse el logro. Antonio Calero ya luchaba por el parque de La
Roda antes de que ellos tuvieran ni tan siquiera ni la mayoría de
edad ni supieran si en La Roda teníamos o no servicio de Bomberos.
Si al futuro parque de
bomberos de La Roda hubiera que ponerle un nombre sin duda debería
ser el de “Antonio Calero Rubio”.
Personalmente para los miembros de esta agrupación, Antonio siempre fue
un amigo, y para algunos, un buen amigo. Con él compartimos muy
buenos y siempre divertidos momentos, porque si hay algo
característico que le definía era su buen humor y sus constantes
ganas de reír y bromear; es difícil no recordarle así.
Para nosotros, la pérdida de Antonio supone tanto el dolor que se sufre
cuando un gran hombre desaparece antes de tiempo, como la
satisfacción, el orgullo y el privilegio de haber sido durante
estos once años alumnos, subordinados y sobre todo, amigos de esta
gran persona.
Adiós Antonio, ójala algún día nos encontremos
otra vez…

13/02/2008
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