El Centro de Información Juvenil (C.I.J.) del ayuntamiento de La Roda gestionó la que ha sido la primera experiencia en el Servicio de Voluntariado Europeo por parte de una joven rodense, Mana Isabel martínez Valiente, quien desarrolló su voluntariado en Polonia.
El C.I.J. del ayuntamiento rodense está acreditado desde 2010 como entidad para poder desarrollar este programa (S.V.E.) abierto a jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y 30 años de edad.
Las actividades del S.V.E. pueden desarrollarse en múltiples ámbitos: cultura, juventud, deportes, asistencia social, patrimonio cultural, artes, protección civil, medio ambiente, cooperación al desarrollo, etc.; pudiéndose desarrollar en grupo o individualmente, con una duración mínima de dos meses y máxima de un año.
La joven rodense Ana Isabel Martínez Valiente valora muy positivamente su experiencia en Polonia, “la recomiendo, pero también aconsejo a todo el mundo que se informe muy bien de la condiciones del proyecto, que intente buscar información de antiguas experiencias, del país donde va y del idioma sobre todo, que fue mi principal problema”, señaló la joven.
Ana Isabel Martínez permaneció en Polonia desde septiembre de 2011 a finales de mayo de 2012. La joven señaló estar “contenta con mi organización de Cracovia Internationaler Bund Polska” y añadió que “en el Centro donde estaba trabajaba con discapacitados y para mí fue una bonita experiencia trabajar con ellos. Las actividades podían ser muy variadas: música, baile, cocina, artesanales... pero el problema es que no me hacía con el idioma y siempre necesitaba la ayuda de los trabajadores de allí; ése fue uno de mis principales problemas. Pienso que los centros que solicitan este tipo de ayudas deberían de estar más concienciados de la atención que tienen que prestar a los voluntarios y el trabajo que eso supone”.
Para esta voluntaria rodense “esta experiencia no es solo el alojamiento o el trabajo... son muchas cosas más: aprendizaje sobre una nueva cultura, nuevos idiomas, independencia en un país extranjero, convivencia con personas de otros países, oportunidad de participar en otros proyectos y otras cosas que en general pueden enriquecer mucho personalmente a una persona”.
En el aspecto económico “pienso que está muy bien; en mi caso, Polonia es un país muy económico y me pagaban todos los gastos del piso, el transporte, vuelo de ida-vuelta, dinero de bolsillo y para comer, así podía sobrevivir sin recurrir a otros medios”. Además, “tienes cursos de formación durante tu proyecto donde también lo pagan todo y tienes la oportunidad de conocer nuevas ciudades del país de destino y nuevos voluntarios”. Para concluir, Ana Isabel Martínez aseguró que “por todas estas razones al final hago un balance positivo de esta experiencia y se lo recomiendo a todos los jóvenes que estén dispuestos a participar en Servicio Voluntariado Europeo.”